Andurreando por ahí

Blog de viajes mochileros por el mundo

Irlanda

En Irlanda estuve trabajando durante ocho meses. Decidí mudarme aquí porque su economía estaba creciendo y había muchos puestos de trabajo en el sector de atención al cliente y en la hostelería. Muchas grandes compañías multinacionales tienen su sede aquí (por un tema de tasas e impuestos tengo entendido) y buscan muchos trabajadores medio cualificados que hablen otra lengua materna. También buscaba algo en Europa, cerca de la familia, donde poder mejorar el inglés y ahorrar algo de dinero antes de seguir viajando. Venía de Malta, y me apetecía un cambio radical. Por todo ello elegí Dublín, y nunca me arrepentí de la decisión.

Dublín

Dublín es una ciudad con luces y sombras. Tiene muchas oportunidades laborales, pero el alojamiento es extremadamente caro. Tiene muchos bares donde poder disfrutar de buena cerveza y música en directo, pero las calles están llenas de borrachos y yonkis. Tiene mucho arte callejero, (cantautores en cada esquina o paredes decoradas con grafitis y pinturas) pero tendrás que disfrutarlo con el paraguas porque llueve casi todos los días. Los irlandeses tienen un carácter más abierto que sus vecinos británicos, por lo general, pero es un país que aún esta por alfabetizar. La mayoría de su población no tiene estudios y hay una inmensa y preocupante cantidad de irlandeses metidos en las drogas y viviendo de las ayudas sociales del gobierno. Como siempre, depende de ti el quedarte con lo positivo y evitar lo negativo, dentro de lo posible. En mi opinión, la ciudad es vibrante, muy viva. Si te aburres aquí es porque quieres.

Una visita obligatoria es la Guinness Storehouse, donde te harán un recorrido por la historia y la elaboración de la cerveza negra más famosa del mundo. Al final, en el bar con vistas al centro, te enseñan cómo servir una pinta en condiciones que luego te beberás, por supuesto. La entrada vale 14€ y debes reservarla.

Kilmainham Gaol es una prisión antigua, inaugurada en 1796, que lleva casi un siglo en desuso y donde fueron encarcelaron muchos políticos y luchadores a favor de la independencia irlandesa. Las celdas y zonas comunes abiertas al público están llenas de historia y guardan un hueco importante en la memoria del país. Podrás disfrutar de ello y del museo por 8€.

Trinity College es la universidad más antigua de Irlanda. Está en pleno centro y podrás pasear por los jardines del campus o visitar la Biblioteca (es la más grande del país y conserva el famoso Libro de Kells). Aquí han estudiado escritores de la talla de Bram Stoker y Óscar Wilde.

Si te gusta el arte y la cultura estás de suerte, pues la mayoría de los museos en Dublín son gratis. Los más importantes son la Chester Beatty Library, el Museo Nacional de Arqueología, la Galería Nacional, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Historia Natural, el Castillo y Dublinia (estos dos últimos no son gratis). Además de varias iglesias de relevancia histórica, hay dos catedrales, Christ Church y Sant Patrick, a las que podrás acceder durante el horario de visita o durante la misa.

Para los amantes del shopping (sí, yo tampoco lo entiendo, pero por lo visto hay gente que cuando se va de viaje le gusta invertir un día en ir de compras), las dos principales calles son Grafton Street y Henry Street. Tiendas de ropa y centros comerciales hay para aburrir.

Como buena ciudad anglosajona, Dublín está llena de parques para pasear y donde los locales echan el día cuando un rayo de sol viene de visita. Stephen Green es el más conocido y está junto al Trinity College, pero mis favoritos son Iveagh Gardens y Merrion Square, donde se encuentra una estatua de Óscar Wilde. Si quieres ver el parque más grande de Europa, con más de cuatro kilómetros de largo, ve a Phoenix Park. Dentro encontrarás jardines interminables, mausoleos, zoos, campos de criquet, estanques, bosques e incluso gamos que podrás alimentar directamente de tu mano.

Mi actividad preferida, por supuesto, es simplemente pasear por las calles, cruzar los puentes y admirar los grafitis que adornan muchas paredes del centro. El arte callejero en Dublín cobra mucha importancia y simplemente andurreando por ahí descubrirás detalles alucinantes. Por ejemplo, es probable que veas tetas por las paredes (son de una artista que las va poniendo por ahí, vimos alguna también en Bruselas).

El alojamiento en Dublín es de los más caros de Europa, tanto en alquileres (para encontrar una habitación por menos de 600 euros al mes debes buscar en las afueras) como en hoteles, sobre todo durante el fin de semana. La cama en un dormitorio rara vez baja de 20€ al mes y la habitación doble no la encuentras por menos de 50€ (en findes el precio se duplica). La primera noche nos quedamos en Abbey Court, por unos 20€ la cama en dormitorio mixto sin baño. Otros albergues mochileros baratos y céntricos son Apache Hostel, Dublin International Hostel, Kinlay House, y Backpackers Hostel. La opción airbnb está muy extendida (lógico) y puedes encontrar mejores opciones muy céntrica, además de conocer gente local. De momento no he oído mucho de couchsurfing aquí, pero seguro que tiene que haber bastante trajín, al ser una ciudad tan cosmopolita y llena de inmigrantes de todo el mundo.

Dublín tiene infinidad de restaurantes de todos los gustos y colores. Fish and chips, italianos, kebabs, vegetarianos, chinos, japos, de carne, hamburgueserías, griegos, tailandeses, etcétera. Por la zona de Dame Street y George Street encontrarás de todo, a tu gusto. Muchos bares también tienen cocina y, según la hora del día, serán restaurantes, bares o discotecas, todo en uno. Por citarte algunos ejemplos: Lord Edward es el fish and chip más antiguo de la ciudad; Bull and Castle es de los mejores sitios para filetes; Legends Pub ofrece comida irlandesa y música o baile nacional a diario; Cornucopia es un buffet vegetariano delicioso; Ciao Bella Roma es de los italianos más solicitados; Yamamori es de los mejores japoneses de la ciudad; y un largo etcétera.

Bares. ¡qué lugares! Si por algo es conocida la capital irlandesa es por sus innumerables bares, donde podrás disfrutar de música en directo y de una Guinness servida en condiciones. Otras cervezas locales son la Hop House y la Smithwick’s. La zona de Temple Bar está llena de buenos sitios para todos los gustos, aunque los precios pueden ser un poco más altos (no voy a nombrar muchos porque me podría pasar aquí media vida enumerando pubs). La pinta suele andar entre los 5 y los 7 euros. Un sitio que me gusta especialmente es el Porter House, donde elaboran sus propias cervezas artesanales y tienen una gran oferta. Otras opciones son Garage Bar, Quays, Workman’s, Pigmalion, The Bernard Shaw, Back Page, Stag’s Head, Howl at the moon, Dicey’s y por supuesto el famoso Temple Bar (que da su nombre a la zona).

Todos los días hay tours guiados en español por el centro, muy interesantes. Salen del Ayuntamiento y son gratis, más o menos (la propina para el guía no es obligatoria, pero ten en cuenta que a ellos no les pagan y esa es su única fuente de ingresos). También puedes contratar infinidad de excursiones en autobús hacia otras partes del condado (el pueblecito pesquero Howth o el Castillo de Malahide) o del país (acantilados Moher en Galway o las montañas Wicklow). Incluso hay tours a Irlanda del Norte, parando en Belfast y the Giant’s Causeway. Aunque una buena opción si sois varios puede ser alquilar un coche, ya que la isla entera no es muy grande y así podéis ir más a vuestro aire.

1 Comentario

  1. Rocío García Sánchez

    Fantástica guía !!!! Se aprecia vuestro amor a andurrear por rincones del mundo , ligeros de equipaje y cargados de sensibilidad y mente abierta para captar y disfrutar de lo realmente enriquecedor para el ser.
    Enhorabuena jóvenes !!!

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