El verano pasado viajé a Suiza una semana para visitar a un par de amigos y familiares que tengo allí y ver este país famoso por sus montañas alpinas, grandes lagos, infinitos campos verdes y pueblos de cuento. Al menos en verano, ya que en invierno el paisaje cambia totalmente, con la nieve como protagonista. Pude visitar Zurich, Nyon, Lausana, Ginebra y Berna. También fuimos a un glaciar en Valais, un valle con muchos viñedos entre montañas, con un pequeño lago para bañarse. En verano el glaciar se derrite formando riachuelos y en invierno hay pistas de esquí.

Suiza es un Estado Federal dividido en cantones y con un gobierno central, donde conviven protestantes, católicos, socialistas, demócratas y conservadores. La actual Constitución se firmó en 1948 y su neutralidad se ha respetado siempre, incluso durante las dos guerras mundiales (donde no tomó parte, aunque sirvió de refugio a muchos judíos que huían del nazismo y traían sus fortunas aquí). Hay muy poca corrupción y todo está muy ordenado, limpio y tranquilo.

En la comida de Suiza predomina el queso y el chocolate, como ocurre por ejemplo con sus platos más típicos, la fondue y el rösti. A mí me encantó el abricotine, un licor de albaricoque un poco fuerte.

La moneda es el Franco suizo (CHF) y ahora mismo vale parecido al Euro (1€=1,12 CHF). Con respecto a los precios, es todo bastante caro, aunque los salarios también son muy altos. Por ejemplo, un café cuesta alrededor de 3 CHF y una cerveza 6-9 CHF. El dinero es muy importante en Suiza, ya que es un país muy capitalista donde todo cuesta mucho dinero, por ejemplo el seguro médico.

Es un país muy densamente poblado, separado de Francia, Alemania e Italia por montañas y grandes lagos (también linda con Austria y Liechtenstein). En la parte norte de Suiza se habla alemán, y en el sur francés. En la parte pegada a Italia se habla también italiano. Hay un idioma no oficial, el suizo, que usa la gente a diario pero no tiene gramática estandarizada. También el romance, que se habla básicamente en los pueblos, especialmente los ancianos, y tiende a desaparecer.

Para moverse por el país, si no tenéis coche, la mejor opción es el tren, ya que funcionan muy bien, son rápidos y están bien conectados, aunque son bastante caros. Por ejemplo de Zurich a Ginebra cuesta unos 84 CHF, aunque con la tarjeta de residente te descuentan la mitad. Otra buena opción es Blablacar.

ZÜRICH

Para ir del aeropuerto al centro, la mejor opción es el tren, el S24, que cuesta 7 CHF y tarda 15 minutos. Te deja en la estación central Zurich HB (Hauptbahnhof). La estación ya de por sí merece la pena verla. Desde aquí se pueden hacer muchas excursiones de un día, por ejemplo a Lucerna, las cataratas del Rin, el monte Titlis y otras donde disfrutarás de espectaculares paisajes entre lagos y montañas.

Zürich es una ciudad muy tranquila, aunque de noche se anima más, con bares hipster y música en directo, especialmente por la calle Niederdorf. El río separa la parte antigua, al norte, de la parte nueva, al sur.

La avenida Bahnhofstrasse conecta la estación de tren con el lago y atraviesa toda la parte moderna, repleta de bancos y tiendas de lujo. Si caminas por aquí pasarás por la plaza Parade, punto de encuentro de muchos tranvías. También puedes ver la iglesia Fraumunster, famosa por sus vidrieras. Se accede por una plaza que también merece la pena ver, con un llamativo edificio azul que actualmente es un restaurante. Cerca de aquí está la plaza del mirador Linderhof, con vistas espectaculares sobre el río.

Si cruzas el puente llegarás al Ayuntamiento Rathaus y caminando por esa orilla verás la galería Helmhaus y especialmente la iglesia Grossmunster. Esta tiene dos torres (se puede subir a una de ellas por 4 CHF) y tuvo un papel muy importante durante la Reforma Protestante. 

Bordeando el río se pueden ver unas piscinas naturales que en verano se llenan de gente y un poco más adelante está el lago, rodeado de jardines y parques y con unas vistas chulísimas. Solo caminar junto a él vale totalmente la pena.

Con respecto al alojamiento, yo me quedé en el Zürich Youth Hostel, de precio razonable y con muy buenos comentarios. Me costó unos 45 CHF la cama en dormitorio compartido de 6 personas, desayuno incluido. Está a una media hora andando del centro.

NYON

Es un pueblecito a orillas del lago Leman, entre Lausana y Ginebra, por lo que se habla francés. Es más activo en verano, en invierno se apaga más. Yo me quedé varios días en casa de unos amigos, pero es realmente pequeño, por lo que se puede visitar en un sólo día.

Fue fundada por los romanos, concretamente por Julio César. De hecho, en la explanada des Marroniers, además de unas increíbles vistas del lago, aún se pueden ver unas columnas que se conservan de lo que en su época fue el foro romano.

La sede oficial de la UEFA está aquí, y es donde se realizan todos los años los sorteos de Champions y Europa League.

El icono más famoso de Nyon es su castillo. Curiosamente, nunca se usó para la defensa de la ciudad, sino con fines administrativos. Más tarde también fue una prisión y un museo. Se puede acceder gratis al patio, disfrutar de las vistas y bajar hasta el puerto a través de unas bonitas callejuelas.

También te puedes bañar en el lago, que está muy limpio y con el agua cristalina.

GINEBRA

Es una ciudad más o menos grande junto a la frontera con Francia, con dos ríos que desembocan en el lago Leman y se encuentran en un cruce donde el agua cambia de color y te puedes dar un baño. En la desembocadura está la isla Rousseau, en honor al filósofo, donde puedes sentarte a tomar algo y disfrutar de este peculiar sitio.

La sede de la ONU se encuentra aquí y puedes hacer una visita guiada al Palacio de las Naciones por 12 CHF.

La estación de tren está entre el barrio de les Grottes (estilo Gaudí) y el barrio Pâquis, donde se establecieron los inmigrantes en un primer momento. Hay muchos restaurantes con comidas de todo el mundo, tiene una zona de baños, el monumento a Brunswick e incluso un mini red district, una zona de clubes de striptease.

El casco antiguo del centro (llamado la Vielle Ville) es muy bonito, especialmente cerca de la Catedral, con callecitas empedradas y fuentes con flores. Por ejemplo la plaza Molard, con su histórica torre del siglo XIV, o la plaza Bourg-de-Four, con sus cafeterías (y en invierno su mercadillo navideño).

La Catedral de San Pedro, del siglo XII y ubicada en pleno centro histórico, merece una visita. Como la mayoría de ellas, entrar es gratis pero la subida a la torre para disfrutar de las vistas de la ciudad cuesta 5 CHF.

En el centro también se encuentra la Maison Tavel, la casa más antigua de Ginebra. Ahora es un museo gratuito donde se aprecian los cambios que ha experimentado la ciudad y el estilo de vida de sus ciudadanos durante la historia.

El lago está rodeado por parques y jardines, con una noria en medio del paseo. Aquí veremos la estampa más famosa de la ciudad, un sifón de agua enorme en medio del lago, conocido como Jet d’Eau. Originalmente se usaba para liberar la presión hidráulica de una fábrica, pero cuando se hizo famoso lo trasladaron a su posición actual. Se enciende durante el día, aunque durante el verano también lo ponen por la noche, iluminándolo con colores.

Para los que disfrutan de los parques, junto al sifón está el parque de la Grange, el más grande de la ciudad, con jardines donde hacen obras de teatro y conciertos. Además, en el parque de los Bastiones se encuentra el Muro de la Reforma, con Calvino y otros personajes importantes de la reforma protestante. 

Otras visitas interesantes podrían ser el barrio Carouge, con su mercado, bares y tiendas artísticas, y el barrio del arte contemporáneo des Bains, lleno de museos.

BERNA

Es la capital y la segunda ciudad más grande del país, después de Zürich. Está ubicada en la zona de habla alemana.

Su símbolo es el oso, de hecho tienen una reserva con estos animales, donde puedes verlos en un foso, fuera de su hábitat natural y encerrados, aunque al menos parece que los cuidan y protegen.

Tiene algunos bares y algo más de ambiente que las otras ciudades. En verano incluso montan algunos festivales.

Hay varios puentes muy bonitos para cruzar un serpenteante río, donde la gente se deja arrastrar por la corriente y también hay un mirador con vistas espectaculares de la ciudad, en el parque Rosengarten.

La calle principal del centro histórico (nombrado Patrimonio de la Humanidad), Gerechtigkeitsgasse, está llena de fuentes y banderas, flanqueadas por soportales y bares subterráneos. Merece la pena pasear por ella hasta encontrarnos con la torre del reloj, que formaba parte de una de las puertas de la ciudad. Cada hora en punto, las figuritas que forman parte del reloj empiezan a moverse y a montar un pequeño espectáculo.

La catedral también es gratis, excepto subir a la torre (5 CHF) para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, ya que esta iglesia gótica es la más alta de Suiza. 

También puedes echar un vistazo al edificio del Parlamento (sede del gobierno suizo) y la casa de Einstein (bastante pequeña).

LAUSANA

Es una ciudad universitaria también en el Lago Leman, en la parte de habla francesa, con muy buen ambiente. 

La catedral, con sus peculiares vidrieras, es del siglo XIII. La entrada es gratis, aunque subir a la torre cuesta 5 CHF. Está cerca del castillo de Saint Marie, que antiguamente era usado como residencia por los obispos en épocas de tensión, y que ahora es un edificio político. También está al lado del palacio Rumine, que en su día albergó la universidad, y que ahora contiene varios museos y la biblioteca universitaria.

Bajando un poco se encuentran las escaleras del mercado, llamadas así porque antiguamente montaban en ellas tiendas y mercadillos. Conecta la parte alta (donde está la catedral) con la baja, concretamente la plaza Palud, donde se encuentran la Fuente de la Justicia y el Ayuntamiento. Paseando por esta zona es donde más se aprecia la arquitectura histórica de la ciudad, con pasado celta, romano y alemán.

Llegando al lago (donde también te puedes bañar y tumbarte a tomar el sol), está el parque olímpico, unos jardines dedicados a las olimpiadas. Y es que Lausana es la sede del COI, el Comité Olímpico Internacional. Este parque contiene el Museo de las Olimpiadas (cuesta unos 20 CHF) y se encuentra junto al camping Vidy y el parque Luis Bourget, donde se ve mucha gente paseando, tomando un baño, haciendo barbacoa o practicando deporte.

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