HELSINKI

Decidí hacer un viaje de 9 días por el norte para visitar Helsinki y los tres países bálticos. Me saqué el avión de ida a Helsinki y de vuelta desde Riga. Había leído que la capital de Finlandia era bastante cara y pequeña, así que decidí pasar aquí sólo medio día y coger por la tarde el barco hacia Tallinn.

Del aeropuerto al centro, se puede ir en tren, líneas I o P, tarda una media hora (5€). Los barcos a Tallin salen desde la West Terminal 2 (20€). Si quieres dejar la mochila en las taquillas, tienes que ir a la Terminal 1, que está un poco antes.

Eso hice y me fui a explorar la ciudad en las pocas horas que tenía. Es una ciudad bastante pequeña, creo que una de las capitales más chicas que he visitado. Me hizo un día espléndido, ni una nube y no demasiado frío. Tal vez fuese por el poco tiempo que tenía, pero no conecté demasiado con Helsinki.

Puedes empezar tu viaje caminando hacia la estación central de tren, que ya merece una visita en sí misma, y la plaza del ferrocarril, justo al lado.

La Esplanadi es un parque que te lleva hasta la plaza del mercado, junto al puerto. Es agradable pasear entre sus jardines, árboles y kioscos de madera, o puedes tomarte algo en el bar que hay al final, abierto desde 1867. Además, muchos artistas suelen tocar música en vivo en este parque.

El Old Market Hall es un edificio antiguo del siglo XIX a la orilla del puerto. Se trata de un mercado donde venden pescado, verduras, quesos y otros productos locales, y también tiene varias cafeterías.

La zona de la plaza del Mercado y el puerto fue la que más me gustó. Las vistas de la bahía, con la noria de fondo y el sol reflejándose en el agua, son preciosas.

Detrás, la Catedral Uspenski se alza sobre una colina, construida en ladrillo rojo y con los tejados verdes. Es la iglesia ortodoxa más grande de Europa Occidental.

A cinco minutos caminando nos encontramos con la plaza del Senado y la Catedral luterana de fondo, conformando la típica imagen de Helsinki. En invierno montan aquí un mercadillo navideño. La entrada a la Catedral es gratuita.

El museo de arte contemporáneo Kiasma, con su original diseño y a pocos metros del Parlamento, también merece una visita. La entrada cuesta 12€ pero el primer viernes de cada mes es gratis. El nombre viene del griego Chiasma, que es la unión de dos cromosomas que conectan e intercambian material genético. 

Puedes también visitar la Iglesia de la Roca o Temppeliaukio. Es, literalmente, una iglesia luterana excavada en la piedra, con una cúpula de cristal que deja pasar la luz. Ahora alberga conciertos y la entrada cuesta 3€.

Por último, puedes echarle un vistazo al monumento a Sibilius, en el parque del mismo nombre. Se trata de un homenaje al famoso compositor finlandés, compuesto por más de 600 tubos de acero que forman un órgano.

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