Camboya me recordó mucho a Laos pero algo más sucio y lleno de basura. Lo que más me gustó, sin duda alguna, fueron sus playas. La verdad es que yo iba con muchas expectativas y me defraudó un poco, aunque tal vez se debiese a que no estaba pasando por uno de mis mejores momentos. Además, también es verdad que yo no salí demasiado de los sitios turísticos. Sin embargo, aprendí una lección: un viaje no lo cura todo. Hay ocasiones en que uno necesita tranquilidad y amigos, otras soledad, otras aventuras. Se trata de entender en qué punto te encuentras.

La historia de Camboya y gran parte de lo que es hoy día se lo debe a dos épocas bien distintas, una de esplendor y grandeza, y otra de terror y vergüenza. Y es que entre los siglos X y XV fue el centro del Imperio Khmer, que ocupaba gran parte del sudeste asiático y tenía como capital la ciudad de Angkor, dejando sus templos como legado histórico. Más tarde, entre 1.975 y 1.979, Camboya sufrió la represión de los Jemeres Rojos, que instauraron un régimen comunista sanguinario que acabó con más de un millón de camboyanos.

Vamos con algunos datos útiles y prácticos. La moneda nacional es el Riel (1€ son unos 4.500 rieles), pero también aceptan dólares americanos. La visa la sacas en el aeropuerto cuando llegas, cuesta $30 y dura 30 días. Para moverse por los puntos principales de Camboya, las mejores opciones son las furgonetas o los buses nocturnos, donde puedes dormir y así ahorrar tiempo. Yo prefiero siempre esta opción. Los precios rondan los $10-15 por trayecto (además de ahorrarte la noche de hotel). 

Los precios son parecidos a los otros países del sudeste asiático. Por ejemplo, puedes comer en un restaurante desde $2-3, la cerveza la encuentras por $1, un tuktukero (¡qué pesados son!) te puede llevar a cualquier parte por $1-2 y para dormir, tienes habitaciones privadas desde $10 y camas en dormitorios compartidos por algo menos.

SIHANOUKVILLE

Es la zona de playa y fiesta, muy turística, pero que también sirve de base para coger el barco hacia las islas (como Koh Rong y Koh Ta Kiev). No tiene nada del otro mundo, solo restaurantes, bares y discotecas, especialmente en Walking Street (la calle principal) y en la playa, donde sirven un garrafón que da gusto. Fue mi primera parada, porque llegaba desde Dublín con ganas de sol. 

La primera noche llegué cansado y no tenía ganas de buscar alojamiento, así que me quedé en el primer hostal de mala muerte barato que encontré, Apple Guesthouse. Fue un error. En mitad de la noche me desperté con la cama llena de bichos. Estaba bastante sucio y el personal era muy antipático, así que en cuanto amaneció me puse a buscar otro sitio. 

Encontré Apsara Guesthouse, que salía a $10 la habitación privada con ventilador y baño. No era nada del otro mundo, pero el restaurante hacía comida rica y estaba cerca de la playa, así que me quedé aquí varios días. 

También dormí un par de noches en Utopia: está en la calle principal y cuesta $1-2 la cama en el dormitorio compartido. Es un hostal rollo reggae y backpacker, con una piscina de agua sucia (como todo el sitio en general) pero con una happy hour con cerveza de grifo a 25 céntimos. Es un buen sitio para conocer viajeros, pero personalmente no lo recomiendo porque estaba todo bastante sucio y viejo.

Aparte de bares y playas, en Sihanoukville no hay mucho más, así que os voy a poner aquí las playas a las que yo fui y mi opinión sobre ellas:

Sokha beach es la mejor, pertenece a un hotel pero puedes pasar sin que te digan nada, y tiene la arena blanca y el agua limpia. Para llegar tienes que ir a la rotonda de los leones y caminar unos 20 minutos hasta la costa.

Ochhenteal beach es la playa principal del centro, por lo que está llena de gente, basura, borrachos y ruido, aunque se pueden encontrar un par de bares tranquilos donde beber un cocktail mirando el atardecer.

Un poco más al este, a unos 5 kilómetros del centro está Otres beach, una playa algo más tranquila y limpia, con el agua clarita.

Hacia el otro lado se encuentra Independence beach, con un paseo hasta el muelle bastante bonito.

Por último, las playas Victory y Hawai son más normales, sin mucho espacio entre el agua y los hoteles.

También hice una excursión en barco a la isla de Koh Ta Kiev. Dura 5 horas, te incluye el bote de ida y vuelta, comida y agua, parando para hacer snorkel. Nada del otro mundo, pero por su precio ($10) vale la pena.

KOH RONG

El barco de Sihanoukville a la isla Koh Rong tarda algo más de 2 horas porque por el camino para en Koh Rong Saloem y cuesta $20 ida y vuelta. Te deja en el Village, que es el puerto con la calle principal llena de hostales y restaurantes. Aquí puedes encontrar alojamiento y comida a precios asequibles. Yo me quedé en Elephant Guesthouse: había habitaciones privadas por $10 y camas en dormitorios compartidos de 6 personas por $5, aunque estaba sucio.

Esta isla tiene probablemente las mejores playas que yo haya visto en mi vida. Son como te imaginas: arena blanca, agua cristalina, palmeras, hamacas. Paradisiaco. La más cercana al Village se llama 4km beach, está a 20 minutos andando hacia el este y tiene un chiringuito con algo de comida y cerveza fría a $1. Hay otra parecida hacia el otro lado de la isla (una hora andando o $3-4 en tuktuk), que se llama Soksan beach, también del estilo pero un poco más grande. Mi consejo es que te alejes lo máximo posible del Village, así podrás disfrutar de estas maravillas prácticamente para ti solo.

Aparte de las playas, también hacen excursiones en barco, donde incluyen la comida, bebida, snorkel, música y playa todo el día por $10. Pero lo más característico de esta isla es el plancton luminoso que aparece por la noche en la orilla. Son como unas algas que brillan en la oscuridad, por lo que se ven mejor en las playas alejadas del centro, donde no hay luces.

SIEM REAP

Siem Reap es la ciudad más cercana a los templos Angkor, por eso los turistas la usan como base para visitarlos tranquilamente durante varios días. Es muy pequeña pero está bastante ambientada, y aparte de los templos hay un montón de cosas para hacer.

Yo llegué en autobús nocturno desde Sihanoukville (por unos $12) y me alojé en Kochi-ke guesthouse, donde había dormitorios con literas a $4 (si las quieres con ventilador) y $5 (con aire acondicionado, totalmente recomendable). Estaba bastante limpio y céntrico.

Pub Street son varias calles llenas de bares y restaurantes, con muchos guiris y fiesta nocturna. Lógicamente los precios son más altos y hay mucha comida occidental, aunque también venden bichos, serpientes, escorpiones y arañas para comer, por si os apetece experimentar. Yo solía ir a Sok San Road, donde puedes puedes encontrar restaurantes decentes para comer desde $1. 

Siem Reap tiene dos mercados principales: el Night market, que básicamente es un mercadillo con tiendas de souvenirs para extranjeros, y el Old market, donde van los locales a comprar comida. 

Cerca de Siem Reap hay muchos sitios para visitar, y uno de los más conocidos es el lago Tonlé Sap, que forma parte del río Sap, que se une con el Mekon a la altura de la capital. Tiene varios pueblos flotantes que puedes visitar con una excursión (por unos $40) y que consisten en casas y negocios de madera construidos sobre el río.

El templo Banteay Srei está fuera del complejo Angkor, aunque sea del mismo estilo, y merece la pena verlo porque es de los más bonitos del país. Se dice que fue construido en el siglo X solo por mujeres y está dedicado al dios hindú Shiva. Además, el camino para llegar es una pasada, todo lleno de arrozales. La entrada está incluida en los templos Angkor (no la puedes comprar por separado).

La montaña sagrada Phnom Kulen forma parte del Parque Nacional Kulen. Aquí nació el imperio Khmer, pues en esta montaña se anunció la independencia camboyana, tras separarse del reino de Java en el siglo IX. La entrada cuesta $20, tiene varios templos para visitar y especialmente las cascadas, donde los locales van a pasar el día y bañarse. Hay tours que te hacen un recorrido por los puntos más importantes.

Y por último, la guinda del pastel, los Angkor Wat:

Las entradas cuestan $20 (un día), $40 (3 días) y $60 (una semana).

Para llegar y moverte por allí puedes alquilar un tuktuk ($15 al día sin guía), bici o moto (entre $3 y $10 al día). También puedes contratar excursiones con un guía privado ($40 al día) o pillarte un moto-taxi (locales que te suben de paquete a su moto y por unos dólares te llevan a donde les digas). Te aconsejo no ir en camiseta de tirantes, porque en algunos templos no te dejarán entrar así.

PHNOM PENH

Es la capital de Camboya y yo la encontré bastante fea, sucia y caótica, pero a su vez muy auténtica, donde se puede apreciar la realidad y la desigualdad de los camboyanos. Además hay bastantes cosas que hacer. Su nombre significa «Colina de Pen», que fue una monja que encontró varias estatuas de Buda dentro de un árbol flotando en el río y las colocó en lo alto de una colina, dentro de una pagoda que construyó con la madera del árbol, para protegerlas.

Yo llegué en autobús nocturno desde Siem Reap ($8). Hay muchas compañías y muchas paradas, las principales en el Central Market, Y si vienes desde el aeropuerto, lo mejor es coger un tuktuk por $6-7. Hay muchos hostales para elegir, aunque yo tuve la suerte de conocer a un amigo de mi primo que me dejó dormir en su casa y me hizo de guía local. ¡Merci, Greg!

Lo más espectacular e impactante de la ciudad, y por desgracia lo más triste, es el Museo del Genocidio ($3 la entrada y otros $3 si quieres audio-guía, que recomiendo totalmente). Es algo que hay que ver, te cuentan toda la historia de la matanza de los Jemeres rojos, mientras recorres las celdas donde mantenían a los prisioneros, las salas de tortura y otras lúgubres instalaciones. Es muy impactante. También puedes hacer una excursión a los campos de exterminio situados a 14km del museo ($5).

El Palacio Real y su Pagoda de Plata es otro de los lugares emblemáticos de la ciudad. Fue construido por el protectorado francés en el siglo XIX, cuando la capital del reino se trasladó a Phnom Penh. Se trata de un complejo amurallado lleno de templos, oficinas, pagodas y jardines donde el rey tiene su residencia y que se puede visitar por $6. Además aquí puedes asistir también a un espectáculo que realiza la asociación sin ánimo de lucro Cambodian Living Arts de danza tradicional camboyana (Apsara y Khmer), por unos $20. El palacio está justo en frente del Museo Nacional ($5), que es el museo más grande de Camboya y alberga colecciones enormes de arte jemer.

Los dos templos más importantes de Phnom Penh son el Wat Phnom o Templo de la Colina, que da su nombre a la ciudad (la entrada cuesta $1), y el Wat Ounalom, que contiene la única reliquia de Buda que hay en todo el país (entrada gratuita). 

A mí me gustó bastante el Lake Side, que en su tiempo era una antigua zona mochilera alrededor de un lago, hasta que llegó una constructora china y lo secaron para levantar edificios, por lo que ahora es un área un poco turbia donde se trafica, pero está llena de gratitis y bares con comida rica y barata.

Otra escapada podría ser la Koh Dach o Isla de la seda, llamada así por su gran tradición en la producción de este tejido y donde os locales suelen ir de picnic o para comer. Es una isla en medio del Mekokng, unos 10 km al norte, a la que puedes llegar en tuktuk desde el centro y luego cruzar en barco.

El Sisowath Quay es el paseo junto al río y está lleno de bares y restaurantes. Es algo turísico y caro, pero durante las happy hours los cócteles son una ganga y encima puedes subir a la azotea de algunos edificios para disfrutar de las vistas de la ciudad al atardecer (se les llama roofbars). 

Si te apetece tomarte unas birras, puedes pasarte por la calle 278, que tiene varios bares de ambiente mochilero, como el Led Zeppelin o el Top Banana, donde puedes echarte un billar. La cerveza en los bares suele costar $1 la lata y algo más barata la de grifo. Y si el calor pega fuerte, puedes darte un baño en la piscina de algunos hostales, solo tienes que consumir algo en el bar o pagar $5.

Para comer no vas a tener problemas, hay muchos restaurantes (indonesios, chinos, indios) sobre todo en la calle 178, la 278 y alrededor del mercado. Los platos típicos son el amok (pescado y leche de coco) y el ban chao (un crep con huevo y carne o verduras) y también suelen comer sopa y gachas de arroz. Y para desayunar, por la mañana hay algunos vendedores ambulantes de dulces y bollitos.

Por último, si eres un fan de los mercados, Phnom Penh te encantará porque hay unos cuantos, pero los más famosos son el Old market, un caos donde venden de todo, desde comida hasta ropa y souvenirs, el Night market, puestos de comida locales por la noche, con alfombras en medio de la plaza para sentarse a cenar, el Central market, enorme y en medio de la ciudad, donde sobre todo venden comida, y el Russian Market, con un poco de todo a la venta en sus abarrotadas callejuelas.

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